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Los Ángeles, condenada a indemnizar a hombre cegado por proyectil policial

Por The Daily Nines Editorial Redacción18 de abril de 20263 min de lectura
Los Ángeles, condenada a indemnizar a hombre cegado por proyectil policialBlanco y negro

LOS ÁNGELES — La ciudad de Los Ángeles ha sido condenada a pagar una suma significativa de 11,8 millones de dólares a un hombre que sufrió ceguera permanente tras ser alcanzado por un proyectil disparado por la policía durante las celebraciones públicas de la victoria de los Dodgers en la Serie Mundial de 2020. Un jurado federal emitió el veredicto el jueves, marcando un momento crucial en el discurso actual sobre el uso de la fuerza por parte de las fuerzas del orden durante la gestión de multitudes.

El incidente se produjo en medio de escenas de júbilo en toda la ciudad el 27 de octubre de 2020, cuando miles de personas se congregaron para conmemorar la histórica victoria del equipo de béisbol. Si bien la mayoría de las celebraciones transcurrieron pacíficamente, los informes de disturbios esporádicos llevaron a una sustancial presencia policial. Fue durante estas circunstancias de tensión que el individuo, entonces de 27 años e identificado en documentos judiciales, sufrió la grave lesión que alteró irrevocablemente su vida. La respuesta del departamento de policía a las reuniones espontáneas ha sido objeto de intenso escrutinio desde entonces, y los críticos cuestionan la proporcionalidad y la necesidad de ciertas tácticas de dispersión de multitudes.

La indemnización otorgada tiene como objetivo cubrir los extensos costos médicos, la pérdida de ingresos y el profundo sufrimiento personal padecido por el demandante. Los procedimientos legales revelaron testimonios convincentes sobre la naturaleza del proyectil no letal y su impacto devastador. Los abogados del demandante argumentaron que el despliegue de dicho dispositivo en un entorno concurrido y de celebración constituía un uso excesivo de la fuerza y un fallo en el procedimiento policial adecuado. Por el contrario, la defensa de la ciudad probablemente se centró en la naturaleza caótica de los eventos y la necesidad percibida de mantener el orden público. Este sustancial fallo, inicialmente reportado por el Record Eagle, subraya una conversación nacional más amplia sobre la rendición de cuentas por las acciones policiales durante disturbios civiles y grandes reuniones públicas.

Este veredicto resuena profundamente en un contexto histórico marcado por debates recurrentes sobre la conducta policial durante manifestaciones y asambleas públicas. Los incidentes que involucran proyectiles no letales, a menudo destinados a dispersar multitudes, han provocado con frecuencia lesiones graves, lo que ha impulsado llamamientos a directrices más estrictas y una formación mejorada para los agentes. Desde las protestas de la era de los derechos civiles hasta las manifestaciones más recientes por la justicia social, el equilibrio entre la seguridad pública y el derecho de reunión, y los métodos empleados por las autoridades para gestionar las multitudes, ha seguido siendo una cuestión contenciosa. La creciente carga financiera para los municipios derivada de tales demandas refuerza aún más los argumentos a favor de reformas integrales en las prácticas policiales. Este caso, por lo tanto, no se trata meramente de la tragedia de un solo individuo, sino que sirve como un crudo recordatorio de las profundas consecuencias cuando las medidas de control de multitudes resultan en daños graves.

Mientras Los Ángeles lidia con las implicaciones financieras de este fallo, la sentencia está a punto de reavivar las discusiones dentro del Departamento de Policía de Los Ángeles y el liderazgo cívico sobre futuras estrategias para gestionar grandes eventos públicos, asegurando tanto el orden público como la seguridad de sus ciudadanos.

Reportaje original de Record Eagle. Leer el artículo original

Análisis en profundidad

Lo que los grandes pensadores de la historia opinarían de esta noticia

Bartolomé de las Casas

Bartolomé de las Casas

Defensor de los Indios · 1484–1566

En esta lamentable ocasión, donde un hombre ha sido privado de la luz eterna por el exceso de la fuerza que emana del poder estatal, veo reflejado el mismo espíritu de opresión que antaño azotó a los pueblos indígenas de las Indias. Como quien defendió la dignidad humana contra la barbarie de los conquistadores, deploro que el orden público se imponga con violencia desproporcionada, ignorando el mandato divino de la caridad y la justicia. Mi Brevísima relación de la destrucción de las Indias clama hoy por un retorno a la razón natural, donde las autoridades velen por el bien común sin mancillar el alma de los inocentes, recordando que toda tiranía, por pequeña que sea, erosiona el fundamento de la sociedad cristiana.

Simón Bolívar

Simón Bolívar

El Libertador · 1783–1830

Ante este suceso, en que la fuerza armada del Estado ciega no solo la vista de un ciudadano, sino la luz de la libertad que anhelo para América, me remonto a mis Cartas desde Angostura, donde advertí los peligros de un gobierno que, en nombre del orden, aplasta los derechos del pueblo. La celebración popular, como expresión de la soberanía colectiva, no debe ser reprimida con proyectiles que evocan las cadenas coloniales. Exhorto a que, en esta nueva era, las naciones forjen instituciones que equilibren el poder público con el respeto a la individualidad, evitando que el despotismo, disfrazado de ley, perpetúe la injusticia que yo combatí en los campos de batalla.

José Martí

José Martí

Apóstol de la Independencia Cubana · 1853–1895

En este trágico evento, donde un rayo de opresión gubernamental roba la visión a un hombre en medio de la alegría popular, resuena mi lucha contra el yugo imperial que esclaviza al espíritu americano. Como en mis Versos sencillos, clamo por la redención de los oprimidos, recordando que la verdadera patria se edifica sobre la justicia y no sobre la fuerza ciega. El uso desmedido de proyectiles por las autoridades niega el derecho a la asamblea, ese hálito de libertad que inspiró mi vida. Que este suceso despierte en las masas un renovado anhelo por la dignidad, pues solo en la armonía entre el pueblo y el Estado se halla la esencia de Nuestra América.

Aristóteles

Aristóteles

El Filósofo de la Ética · 384 a.C.–322 a.C.

En esta perturbadora instancia, donde el Estado emplea la fuerza para cegar a un ciudadano durante una asamblea pública, evoco mi Ética a Nicómaco y la Política, que enseñan que la justicia es el equilibrio virtuoso entre el bien común y el derecho individual. La policía, como guardiana del orden, debe guiarse por la mesura, no por el exceso que corrompe la polis. Si el uso de proyectiles no letales provoca tal daño, revela una falta de phrónesis, esa sabiduría práctica que evita la hybris del poder. Que los gobernantes reflexionen: solo en la observancia de la ley natural y la eudaimonia colectiva se preserva la verdadera armonía social.

John Locke

John Locke

El Padre del Liberalismo · 1632–1704

Ante este caso, en que el poder estatal infringe gravemente los derechos naturales de un individuo mediante un uso desproporcionado de la fuerza durante una reunión pacífica, retorno a mis tratados sobre el gobierno civil, donde afirmo que el Estado existe para proteger la vida, la libertad y la propiedad, no para destruirlas. La indemnización otorgada es un eco de mi doctrina: cuando el gobierno viola el contrato social, el pueblo debe demandar accountability. Este incidente subraya la necesidad de límites al poder ejecutivo, asegurando que la fuerza sea un último recurso, guiado por la razón y no por la pasión. Que esta lección fortalezca las bases de una sociedad donde la libertad individual prevalezca sobre la tiranía.